LA ASOCIACIÓN ETNO PRESENTARA PROPUESTA ANTE EL CONSEJO DE EUROPA

Las principales operadoras de telecomunicaciones pretenden dar una vuelta de rosca al Consejo de Europa para asegurar sus inversiones y beneficios sin garantizar empleo de calidad en el sector.

Las principales operadoras de telecomunicaciones europeas, agrupadas en la Asociación ETNO, han remitido una propuesta al Presidente del Consejo de Europa Donald Tusk, en fechas previas a la reunión de dicho Consejo los días 25 y 26 de Junio en Bruselas.

En dicha carta, solicitaban una reforma urgente del mercado de las telecomunicaciones, que termine con las “asimetrías” entre los proveedores de telecomunicaciones tradicionales -los que invierten- y los Operadores Virtuales así como las Compañías de Internet y acaben con las barreras a las que se ven sujetas las operadoras de telecomunicaciones.

También solicitaron un “marco común” para todos los servicios digitales, que contemple los cambios que se están produciendo en el mercado así como las nuevas posiciones dominantes en la economía digital.

Todo ello viene motivado por el desfase entre la regulación que hacen los diferentes estados y la realidad del sector de las telecomunicaciones, esto es especialmente notorio en el caso español.

Dicen las operadoras europeas de telecomunicaciones que “se enfrentan a una regulación especialmente dura que indudablemente está penalizando la inversión en el sector, limitando la innovación en redes y nuevos modelos de negocio”.

En resumen, solicitan la eliminación de barreras regulatorias y las cargas reglamentarias, al objeto de mejorar las condiciones para la inversión en redes de alta velocidad.

A fecha de hoy no conocemos la respuesta del Consejo de Europa. Es muy llamativo uno de los párrafos de la carta, que reza: “reclaman, por lo tanto, al Consejo Europeo que exprese su apoyo a un enfoque de política a favor de la inversión que se traduce en acciones «rápidas y concretas», que priorice las infraestructuras, que serán la «columna vertebral» de la economía digital”.

Pues estas inversiones no están al alcance de cualquiera y toda empresa que se plantee llevarlas a cabo, precisa una estabilidad regulatoria, así como ciertas garantías de retorno de la inversión que a fecha de hoy no se dan.

STC considera que la inversión en nuevas tecnologías debe ser bienvenida, pero consideramos que no se puede favorecer la inversión a empresas que están destruyendo puestos de trabajo dignos y de calidad, sustituyéndolos por empleo en empresas contratistas y subcontratistas.

Si las operadoras de telecomunicaciones quieren un “compromiso político” para asegurar sus inversiones, STC propone que también se incluya en ese “compromiso político” la creación de empleo estable, de calidad y digno.

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