24 de enero 2025
Una vez más, se confirma con este exiguo incremento en tablas salariales del 0.9%, que no vamos siquiera, a igualar el IPC, quedando nuestro poder adquisitivo una vez más, por debajo de la carestía de la vida, año a año, vamos perdiendo poder adquisitivo y esto sucede desde hace ya bastantes más años de los que desearíamos, concretamente desde la aparición de los CEV. (Convenio Empresa Vinculadas)
Los firmantes de este III CEV, acordaron, nuevamente, que las revisiones salariales se aplicaran sin los atrasos (subida salarial, aplicando el IPC año a año en caso de ser este superior al incremento salarial pactado en convenio)
“Esta nueva forma” de calcular la subida salarial al final del periodo de vigencia del convenio (CEV), en su particular reinterpretación de la famosa cláusula de garantía salarial, da como resultado, un incremento salarial menor, a si se aplicase, año a año como siempre ha sido costumbre en los convenios anteriores, a la aparición de los actuales CEV (Convenio Empresas Vinculadas)
Paradójicamente, o mejor, sospechosamente, con este nuevo sistema, se consigue el efecto contrario, a la hora de garantizar que no se produzca pérdida de poder adquisitivo. Los números están ahí y así lo demuestran.
Vemos que los sindicatos firmantes de estos últimos CEV han abandonado desde hace mucho tiempo la pretensión de mejorar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras afectadas por el CEV, firmando para ello incrementos salariales por encima del IPC, tal y como así se pactaba, antes de la aparición de los CEV.
Aspirar solo a perseguir igualar el dato de IPC (Dato por otro lado engañoso e irreal, pues no recoge el incremento real del coste de la vida) y encima sin llegar a alcanzarlo, no es un objetivo que deba fijarse como norma, a riesgo de asumir, la senda de la precariedad y el empobrecimiento sistemático como una opción de forma de vida.

