En los últimos meses y dentro del sector estratégico de las telecomunicaciones, estamos asistiendo a la destrucción de miles de puestos de trabajo, Solo en este 2024 superan los 5000 puestos de trabajo y en el total de todos los procesos de destrucción de empleo realizados por las tres principales operadoras del sector (Telefónica, Vodafone y Orange) se alcanzaría la cifra total de 52.000 personas afectadas.
Desde STC queremos reconocerles a todas las personas trabajadoras que ahora son consideradas como excedentarias, por un lado, que han sido clave para el desarrollo de cada una de estas empresas, y por otro, la de haber contribuido durante todos estos años a través de su trabajo diario a sustentar al erario público de este país, mediante la recaudación de impuestos del IRPF directamente en sus nóminas.
No vamos a debatir aquí, si el origen de esta destrucción masiva de empleo se encuentra en las ya conocidas causas. Tecnológicas, Organizativas y de Producción, pero lo cierto es que gran parte de esta canibalización de empleo tiene su origen en la externalización de trabajo hacia otras empresas subsidiarias, algunas de ellas localizadas en otros países, llamados emergentes, motivado todo ello por la búsqueda de una baja remuneración salarial y unas condiciones laborales mucho más laxas.
Es lógico pues, que conocedores de esta realidad, desconfiemos, a la hora de enfrentar el correspondiente ERE, frente a la sola argumentación de rentabilizar el plan de empresa e impulsar su valor y/o su cotización bursátil.
Argumentos propios por otra parte de una política empresarial neoliberal y nada social que no compartimos, en donde las ganancias se privatizan entre la cúpula directiva y las pérdidas se sociabilizan entre tod@s las personas trabajadoras situadas en la parte opuesta de la pirámide laboral, asumiendo a pie juntillas que es la única realidad posible.
Es en esos momentos, en que, ya enfrentados a esa nueva realidad, muchas personas comiencen a ser conscientes de lo que se les pueda venir encima, sabedores de que se va a negociar sobre su futuro, por y para todo el tiempo que les resta hasta alcanzar la jubilación.
Del resultado de esas negociaciones se derivarán consecuencias, negativas o positivas y que afectarán directamente en todos los aspectos de su vida, en cada uno de estos años. (Poder adquisitivo, cobertura médica, cotizaciones convenio especial, áreas críticas, penalizaciones por jubilación anticipada, régimen de incompatibilidades, Incapacidades, cambios en la legislación laboral y tributaria, rescate plan de pensiones etc., etc.,).
La casuística es amplia y variada, damos testimonio de ello, pues ha sido a través de las numerosas consultas atendidas en este sindicato y los asesoramientos realizados durante todos estos años, ante las diversas cuestiones planteadas, que hemos conocido a posteriori las consecuencias derivadas de los mismos, en muchos casos irreversibles, para muchas de las personas afectadas.
Es por todo lo expuesto, que tenemos que ser conscientes, que la negociación de un ERE requiere que los intereses de los representantes sindicales de las personas trabajadoras afectadas a los que van a representar estén alineados con la de sus representados, para poder estar seguros de que se van a obtener las mejores condiciones posibles para estos, en proporción al riesgo que van a asumir en su futuro, pues hay que recordar “Que la empresa está representada al completo pero l@s trabajador@s No”
Seguiremos informando.
